Categoría: Vivencias personales
Hola a tod@s:
Comienza un nuevo año y espero que sea mejor que el anterior. Os quiero desear a todos un feliz 2008 y daros una vez más las gracias por todas vuestras lecturas y comentarios.
Puede que el artículo de hoy no os resulte interesante a muchos de los que me leéis habitualmente pues se aleja de la temática nipona que caracteriza el blog. Quiero por ello disculparme y prometeros que, en breve, nuevos paisajes tokyotas, viajes por mundos lejanos y anécdotas varias ocuparán este espacio. Pero hoy permitidme que narre y os muestre un poco mis vivencias en las navidades españolas.
Este año han sido unas navidades bastante diferentes por motivos personales lo que en algunos momentos me afectó psicológicamente. Pero también ha tenido muchas cosas positivas y no me refiero sólo al jamón, el lomo, los langostinos... (humm, paro que estoy otra vez en Japón y aquí no hay esas delicatessen).
Por ejemplo, mis padres se habían mudado de casa y me he encontrado un hogar nuevo, moderno y acogedor. La decoración de la casa les ha quedado preciosa y aquí os quiero ofrecer una pequeña muestra:
Y el dormitorio de mis padres. ¿Notáis algo?
Pues si, el diseño japonés ha llegado a mi casa. ¿Casualidad o influencia?
Además me he reencontrado no sólo con mi familia sino con muchos amigos y, de hecho, apenas he tenido tiempo de quedar con todo el mundo. En la siguiente foto os quiero presentar a dos de las mejores: Myriam (la de la izquierda) y Vir (la de la derecha). Aquí estamos en un VIPS compartiendo sándwiches y confidencias:
Gracias a ellas además he salido esta nochevieja, en la que, por primera vez, no he ido con Dani, algo extraño y diferente pero supongo que la vida sigue. Aquí os pongo otras dos fotitos personales. En la primera me podéis ver con el vestido de Nochevieja y en la segunda ya en la fiesta con ellas dos:
Fue una fiesta divertida en la que a cada persona le entregaban una pegatina con un nombre y había que buscar a la persona que llevara el nombre que correspondía a ese haciendo parejas. Por ejemplo, yo era Sally y tenía que buscar a Harry.
Estos días, por supuesto, he podido disfrutar de la excelente comida de mi madre aunque, por desgracia, varios días he estado malita y con el estómago descompuesto. Sin embargo, cuando he estado bien he comido cosas tan deliciosas como solomillo con foie acompañado de reducción de Pedro Jiménez y mermelada de frambuesa (en la foto), pularda rellena, mejillones al vapor, merluza rellena y otras exquisiteces dignas de los mejores restaurantes pero que yo he podido comer en mi casa gracias a mi madre, excelente (y es verdad, no es porque sea mi madre) cocinera:
Estos días son también los de las visitas familiares pero la mía es tan pequeña que se ha reducido a la de mis primos. Aquí una foto de toda la family junta: mis padres, mi primo Javier, su mujer Monia y yo:
Y con esto, acaba el breve resumen de mi estancia por las Españas: buena comida, reencuentro con amigos, salidas nocturnas, suciedad en el metro y mucha morriña. Siento el autobombo de este post y prometo volver al mundo nipón en breve.
Gracias a tod@s y de nuevo FELIZ AÑO
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Ver este mismo post en el nuevo blog. Comentarios allí
Hola a tod@s:
Hoy voy a hablaros de algo bastante típico y que seguro que habéis visto en muchos otros blogs. Por lo tanto, siento lo tópico del tema pero, para mí, tratar de esto supone la constatación de la evolución de mis gustos gastronómicos. Bueno, pues voy a escribir sobre los kaiten sushi, esos bares de sushi con una barra giratoria donde podemos elegir cada uno de los platos de este tipo de comida.
A mí, cuando llegué a Japón no me gustaban nada ni el sushi ni el sashimi. Luego empecé a comerlo pero no me entusiasmaba demasiado y más tarde empecé a apreciarlo pero de forma moderada. Y ahí me había quedado. Sin embargo, hacer un par de semanas fui con mis compañeros Pau y Javi a uno de estos locales en Shibuya, una tienda de sushi muy barata que Javi conocía. Estaba repleta de gente puesto que era muy barata, cada plato de sushi costaba 100 yenes, a diferencia de otros lugares de este tipo donde cambia el precio del sushi según el pescado:
El caso es que empecé a comer algunos de estos platos y ¡me encantó este sushi! Estaba delicioso, hasta tal punto que comí ¡7 platos! De ahí el título de este post "La evolución del gusto" ya que he pasado de no poder comer nada de pescado crudo a gustarme mucho.
Para los que no conozcáis este tipo de locales, os cuento que hay una barra giratoria con las diferentes variedades de sushi. Uno mismo puede servirse lo que desee y luego nos cobran según el número de platos. Aquí todos son del mismo color (mismo precio) pero en algunos otros, cambia el color del plato según el precio. Detalles de este kaiten sushi:
Comí sushi de salmón, de atún, calamar, tamagoyaki (tortilla dulce) y gambas (como la de esta foto):
Con lo que aún no puedo es con el nori (un tipo de alga), así que siempre lo quito del ramen y, por supuesto, no tomo sushi con él.
Esta tienda a la que fuimos era muy muy popular y estaba llenísima (además era sábado) por lo que había una cola de unas 50 personas esperando. Sin embargo, la espera fue rápida porque en este tipo de locales suele haber un tiempo limitado para comer, en este caso de 20 minutos. Es lógico que haya tanta gente porque es sushi de buena calidad y a un precio excelente:
いただきます! (ITADAKIMASU)
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El otro día nos entrevistaron en Radio Exterior de España en el programa Hora Asia a varios blogueros de Japón. El programa se emitió ayer domingo 2 de diciembre.
Os cuelgo el audio entero cuyos entrevistados somos:
1) Javi con el blog Motomachicake.
2) Irukina (es decir, yo) con mi blog Lost in Tokyo
3) Jose con el blog Un gato Nipón
4) Flapy (David) con el blog Perdido por los Japones
Por tanto, la segunda entrevista es la mía. No me ha gustado mucho como he salido, creo que hablo demasiado rápido (y un poco desorganizada), algo que creo que es lo que me pasa cuando estoy nerviosa. Menos mal que me parece (espero) que en la clases ya no tengo ese sentimiento y además estoy bastante pediente para controlarlo y no hablar embalada.
No es la primera vez que me hacen una entrevista en la radio debido a mi blog. Las dos anteriores fueron en la Cadena Ser pero, desafortunadamente, no tengo audio de ellos. En esta ocasión, el equipo de REE de España nos ha proporcionado el audio a todos los entrevistados. Podéis escucharnos pinchando en el reproductor de aquí debajo. ¡Espero que os guste más que a mí!, je, je.
Este es el segundo viaje que he hecho sola por Japón, tras el de Toba e Ise. Sin embargo. ha sido el primero después de mi crisis (más información para los curiosos aquí) por lo que, en algunos momentos, ha sido bastante duro y la soledad me ha invadido.
Este viaje ha sido medio improvisado por lo que apenas lo pude preparar mucho. Hokkaido es la isla del norte de Japón y los medios de transporte no abundan por lo que lo más cómodo es alquilar un coche, pero como aún no he convalidado mi carné de conducir, he tenido que depender de transportes varios con la pérdida de tiempo que esto supone. Además he disfrutado de poco tiempo, tan sólo tres días, así que el recorrido por la isla no ha sido demasiado extenso.
Salí de Tokyo un domingo muy muy temprano puesto que el avión despegaba a la intempestiva hora de las seis y media de la madrugada. Al ser un vuelo local bastaba con estar quince minutos antes de la salida del vuelo y la verdad es que todo funciona muy bien. El check-in se hace metiendo un simple número en una máquina que allí mismo imprime la tarjeta de embarque:
Y aquí mi avión de la JAL:
Había conseguido una reserva en lo que llaman "J-class" que me habían explicado que era más cómoda y tan sólo me costaba 2000 yenes más, realmente muy poco. Y efectivamente, los asientos eran bastante anchos, espaciosos y cómodos. Además me dieron no sólo bebida (que es lo que dan en los vuelos domésticos) sino también un pequeño dulce muy japonés:
Desde el avión (que salía del aeropuerto de Haneda, cerca de la bahía de Tokyo), durante el despegue, pude ver el Monte Fuji:
Al cabo de unas dos horas aterricé en la ciudad principal de Hokkaido, Sapporo, que para los occidentales no es tan interesante pero que era mi centro de operaciones para moverme desde allí a otras zonas. Sin embargo, ese primer día, domingo, no había podido organizar nada por lo que lo dediqué a la visita de la ciudad. Sapporo es una ciudad que tuvo muchísima importancia durante la restauración Meiji, la época de modernización de Japón tras siglo y medio de aislamiento. Por eso, se encuentran numerosos edificios de influencia occidental en una curiosa mezcolanza que despierta la admiración de los japoneses pero no tanto de los occidentales.
Una de las principales atracciones es el "edificio del reloj" pero primeramente me confundí y, debido a ese nombre, creí que se trataba de una torre que desde la misma estación pude ver. Por eso, visité esa torre bastante moderna y con un gran reloj digital que no me pareció demasiado interesante aunque era bonito ver el contraste con el jardín delantero:
Pero resulta que me había equivocado y la anterior torre es realidad una antena de la cadena de televisión Fuji. Tras caminar un poquillo y despistarme con el mapa, llegué a la verdadera torre del reloj, uno de los atractivos más importantes de la ciudad y que congrega a su alrededor a cientos de nipones cámara en ristre y que no paran de prorrumpir en exclamaciones de admiración:
En realidad, este edificio fue creado para albergar las aulas de la Escuela de Agricultura impulsada por un americano (rector de la Universidad de Agricultura de Massachuttes) a instancias del gobierno japonés inmerso en ese proceso de modernización del que os he hablado. Sapporo, a finales del siglo XIX, estaba creciendo enormemente desde una pequeña aldea y, dada la geografía de la isla, el establecimiento de estos estudios era muy importante. En cuanto al reloj, fue instalado unos años después por otro americano y rápidamente se convirtió en la atracción de la ciudad.
En su interior podemos observar una maqueta del edificio entero. Además, han explotado lo del reloj y han instalado una maquina que reproduce el repique de campanas de varios relojes famosos del mundo:
También había una pequeña tienda de souvenir donde vendían muchísimos modelos diferentes de relojes.
En el piso superior se podía ver el mecanismo del reloj así como algunos recambios del mismo:
El siguiente punto de atracción turística en Sapporo es el edificio del antiguo Gobierno prefectural de Hokkaido. De nuevo, lo más interesante es que es uno de los pocos edificios de Japón con un estilo arquitectónico americano del siglo XIX de ladrillos rojos, que recuerda a muchos de las edificaciones que se pueden ver, por ejemplo, en Boston. Aunque está diseñado siguiendo ese estilo norteamericano, para su construcción se emplearon sólo elementos locales:
Aunque para ojos occidentales (siempre ávidos de buscar templos, jardines zen y naturaleza) no es muy interesante, sin embargo, merece la pena visitar el interior puesto que explica la historia de Sapporo, describe su evolución, muestra imágenes de los habitantes nativos (los ainu) así como de la fauna y la flora, explica con maquetas la modernización de la ciudad y la colonización de la isla de Hokkaido a partir de 1860, etc. Pero lo más interesante para mi fue la explicación de la reivindicación de los llamados "territorios del Norte" que están en disputa con Rusia ya que argumentan que según el tratado de Postdam deberían formar parte del territorio japonés. Sin embargo, muchos japoneses fueron expulsados de la isla y no pudieron volver a su tierra hasta sesenta años después del fin de la guerra. Hice una fotografía de uno de los textos que lo explica más detalladamente por si alguien está interesado y le apetece leerlo:
En la entrada del edificio una figura de la isla con un contador de días, indica cuánto falta hasta la próxima celebración del G8 que se celebrará en la zona del lago Toyako, lugar que visitaría en mi último día en Hokkaido:
Desde aquí me dirigí al jardín botánico de la Facultad de Agricultura, otro de los puntos de visita recomendado en mi guía. En ella sugerían visitarlo si no se tenía tiempo de recorrer la isla completa (como era mi caso) puesto que ofrece una muestra de vegetación de todo Hokkaido. Sin embargo, no me pareció muy interesante ni diferente a tantos otros parques de Japón. Además, en este jardín (recordad que estaba sola y con mi crisis personal aún a cuestas) sufrí un grave bajón. De pronto, me sentí terriblemente sola. Apenas había nadie en todo el parque y las pocas personas con las que me crucé eran felices parejitas. Sentí que me encontraba lejísimos de cualquier persona conocida, pues los más cercanos estaban a cientos de kilómetros (en Tokyo) y mi familia y otros amigos, como siempre, a miles. Aún así, os muestro las fotos más interesantes que obtuve:
Había zonas para sentarse donde los asientos eran troncos y me llamó especialmente la atención que, alrededor (y por la madera), habían crecido cientos de níscalos:
Lo más interesante era el invernadero donde había algunas flores curiosas y llamativas:
Tras el bajón del parque no tenía nada claro que hacer. Tenía un folleto donde se informaba de un parque de casas ainu (la etnia nativa de Hokkaido) y tradicionales de la zona pero se tardaba una hora y media y no me encontraba muy animada. Después de pensar un ratillo, decidí dirigirme a la zona comercial y fue una buena decisión porque en el camino me encontré con esa manifestación del orgullo gay del que ya os he hablado.
A eso de las dos, busqué un restaurante de ramen puesto que el de Sapporo es bastante famoso y tomé uno que, aun no estando malo, no me pareció tan espectacular como me habían dicho:
Por la tarde decidí ir a visitar la fábrica de cerveza Sapporo puesto que la arquitectura también era interesante y porque esta conocida marca japonesa de cerveza lleva el nombre de la ciudad. Sin embargo, llegar hasta allí se convirtió en una odisea. Aunque tenía un mapa informativo donde me indicaban donde estaba la parada del autobús que llegaba hasta allí, no la encontraba por ninguna parte. Por ello (tras varias vueltas cual pato mareado y con cara de guiri tonta extraviada) pregunté a un conductor de otro autobús que fue verdaderamente maleducado conmigo y le medio insulté en español porque, desde luego, no tenía mi ánimo para aguantar gente grosera. Al final otro conductor (más simpático) me indicó la parada correcta pero en realidad no lo era y tuve que bajarme antes de llegar porque si no pasaba de largo. Finalmente me encontré caminando por una zona bastante desértica y deprimente (sí, si, todo para mi estado de ánimo, je, je) hasta, por fin, llegar al lugar deseado (y con el consiguiente cansancio de piernas):
En el interior podemos aprender como es la maquinara para preparar la cerveza. Además, hay algunos carteles antiguos de cerveza:
Pero lo que más me gustó, sin duda, fue una serie de pósters de publicidad de la cerveza donde se ve claramente la evolución de la propia historia de Japón: primero una imagen clásica oriental, mas tarde la modernidad de los años 20, la vuelta a los valores tradicionales y más nacionalistas antes de la Segunda Guerra Mundial y de nuevo la occidentalización a partir de los años 60:
Y tras mi primera agotadora jornada en Hokkaido, fui a mi hotel (bastante agradable pero muy solita) a dormir y prepararme para la excursión del día siguiente que sería mucho mucho más interesante (¡ya lo veréis! ¡no os lo perdáis!). Así que CONTINUARÁ....
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Este finde también he estado de viaje pero esta vez muy al sur de Japón. Sin embargo, esta semana no ha sido nada buena y estoy más de bajón. La anterior estaba mejor. Hay algo que no acabo de entender y me hace estar mal. Pero el viaje ha sido increíble: ya veréis que fotos.
Muchas gracias a tod@s
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