Perdonad por la ausencia de posteo estos días pero ha venido a visitarme mi amiga Vanessa y no he tenido mucho tiempo para dedicarle al blog. Ella vive actualmente en China donde es profesora de español y, aprovechando que tenía vacaciones de Año Nuevo, se ha acercado a verme y a conocer Japón. Y su estancia ha coincidido con un puente del que hemos disfrutado en Japón por lo que hemos podido hacer juntas un viaje de tres días (luego ella sigue ruta hacia Kyoto y otras ciudades del Sur). Hemos optado por visitar algunos puntos de la región de Chubu, una zona no tan conocida como Kanto (donde se sitúa Tokyo o Nikko) o Kansai (donde está Kyoto) pero bastante interesante, especialmente para los amantes de la naturaleza pues hay numerosos parques naturales y cadenas montañosas como los llamados Alpes Japoneses. Los lugares más conocidos de Chubu son Nagano, famoso por sus pistas de esquí (por ello, realizaron allí unos juegos olímpicos de invierno) y Nagoya, de escaso interés turístico excepto por su castillo.
El sábado 10 de febrero, al salir del trabajo (a las 18:00 de la tarde) cogimos un shinkansen (tren bala) y, en poco más de dos horas, llegamos a la fría ciudad de Nagano. Allí teníamos reservado un hotel situado a 10 minutos de la estación andando y, también a 10 minutos del templo Zenkoji, principal atractivo turístico del lugar. Desmitificando la creencia de que Japón es caro, la habitación individual en este hotel costaba poco menos de 5000 yenes (unos 30 euros). Una habitación pequeña pero muy limpia, con televisión, yukata (bata para estar por casa), zapatillas, calentador de agua para preparar té, y baño con pequeña bañera (en el que además de las toallas, por supuesto, había cepillo de dientes, pasta dentífrica y secador):
El domingo 11 de febrero nos levantamos a las cinco y media de la mañana y salimos a la calle que nos recibió con una ligera lluvia de nieve.
Nuestra primera visita en Nagano fue al tempo Zenkoji, uno de los más importantes del país y destino de peregrinación de numerosos creyentes budistas. Este templo es, ya de por sí, bonito, pero con la nieve cayendo a su alrededor se envolvía de una atmósfera mágica. Como, al principio, no cuajó, no se puede percibir en las fotos la nieve cayendo, pero creo que podéis casi notar el frío que hacía. El templo está rodeado de pinos que refuerzan este aire invernal:
Tras bajar del autobús, aún hay un paseo de unos 40 minitos antes de llegar a la zona de observación de los monos. Al ser invierno, el recorrido estaba completamente cubierto de nieve. Ya en el inicio del camino, nos dejó impresionadas una serie de templitos (y algunos edificios tradicionales)totalmentebañados porla nieve, algo que yo sólo había visto en las películas. Realmente, hay que vivirlo, porque las fotos no le hacen justicia al paisaje:
Trasfranquear la entrada del parque, de pronto e inexplicablemente (puesto que no hay una separación física entre la anterior zona y ésta) aparecen ante nuestros ojos, muchísimos monos, la mayor parte de ellos agrupados en torno a los onsen:
Al principio algo tímidos, poco a poco, nos fueron mostrando también sus caras:
Y llega el momento del baño, aunque algunos se lo piensan un poquito antes de entrar, tal vez pensando en la salida porque, qué calentita debe de estar el agua pero ¿habéis pensado en la salida? Burrff, qué frío. Tal vez les echa para atrás:
Y ya sea entre la nieve o dentro del agua, los monos también saben divertirse:
A la salida del parque hay una zona acordonada donde hay un gran géiser de agua caliente a modo de una olla express. Para que podáis verlo os pongo una foto, y para que podáis oírlo y verlo en movimiento, un vídeo:
La gente de esta zona era realmente agradable y acogedora pues al volver, entramos en una gasolinera que estaba enfrente de nuestra parada de autobús (situada en una carretera) para ir al baño. Allí, la empleada comenzó a hablar con nosotras y nos ofreció una taza de té a cada una (lo que nos vino francamente bien, pues hacía mucho frío) y osembe. Así, pudimos esperar el autobús refugiadas del frío y con una buena conversación.
-----------
Ver este mismo poste en el nuevo blog. Comentarios allí

Qué guay el viaje!!!!!! Qué envidia!!!!!!
Y qué monos los monos!!!! Jejejeje
Besitos
PERO QUÉ ENVIDIA!!!!
Siempre he querido ir a (y tal vez vivir en) Japón. Siempre me atrajo.
Soy un cobarde y un gandul. Acumulo los cursos de japonés que nunca empiezo. Me gusta estar cerca de la gente que quiero para sentirme acompañado.
Moriré sin cumplir mi deseo... que otros vivan lo que yo no soy capaz de vivir por mí mismo.
Es envidia, lo reconozco, se me cae la baba con tus historias y viajes, ver tus fotos emociona de veras.
un beso desde mi caja.
pandora.
Como siempre, magnificas la descripciones y las fotos. Además en esta ocasión lo veo particularmente intesesante porque está alejado de las rutas comunes mas turisticas y veo que te has acercado quizás al Japón mas profundo. Me alegra que tengas unas experiencias tan interesantes y distintas.
Un beso muy fuerte
hola hola! parece que por fin he encontrado realmente lo que buscaba: blogs de gente española que estén viviendo en japón! me ha encantado ver tu blog y leer tu perfil, porque se parece mucho al mio, sólo q tú estas alli y yo sigo aún en españa!! me encantaría ir a vivir a japón y esto como loca buscando gente que ya estén alli para preguntarles qué tal les va viviendo alli (imagino que tu sentiste la misma necesidad antes de irte a japón), si te gustaría contactar conmigo para enviarnos emails o algo, me encantaría! te dejo mi email
latortugaverde@gmail.com
gracias! y a seguir con tu sueño hecho realidad
Nada chica, la envidia me corroe!!! Qué cucada de viajecito y qué fotos!!! Las de la nevada me han encantado y los monos... jejeje, qué salaos!!
UN BESOTE!!
¡¡¡¡TU, TAN CERCA DE UN BICHO!!!!!
Desde luego que Japón te está cambiando.
Y me ha llamado mucho la atención la extrema simpatía y hospitalidad de la empleada de la gasolinera.
que mujer mas encantadora la de la gasolinera, aquí en España yo creo que las que quedaban así, se extinguieron.. jajaja espero mas post pronto un beso desde Madrid
Como siempre deleitándonos con tus "aventuras" en japón.
Hermosas fotos. Me han encantado y ya me veo allí.
Muchas gracias por tu blog
Danitxu: La verdad es que sí fue un viaje muy chulo. Y espero que el que nosotros hagamos en agosto por Tohoku también lo sea.
encefalogramaplano: Trabaja en pos de tus sueños pero también sé realista y disfruta de cada día y de lo que tienes. Este es mi sueño pero tampoco es oro todo lo que reluce...
pandora: Muchas gracias guapa y gracias por salir de tu caja y regalarme tus visitas.
e05h0003: Sí, a mí también me ha atrapado este Japón menos conocido. Gracias por los elogios.
maría. Espero que a través de este blog puedas aprender cositas y disfrutar de Japón. De todas maneras aquí sólo presento las cosas buenas de Japón pero, como en todo, también hay aspectos negativos.
patigochi: ¡Muchas gracias! Y si es que los monos eran una chulada, sobre todo los pequeñitos.
mancor: Bueno, los bichos que no me gustan son los que se arrastran por el suelo y tiene más de 4 patitas: buajjj. Los monos eran muy graciosos y pacíficos.
Cukina: En algún pueblo perdido de España también habrá personas parecidas ¿no?
Ingrid: Gracias a ti por tus visitas.
que envidia me das, yo también quiero ver los monitos bañandose, y con muuuuucha nieve!!!!!!
Cuando estuve por Nagano, después de visitar el Zenkoji, había que decidir entre tirar para Matsumoto y ver el castillo o tirar para los monos. Si llego a saber que unos días más tarde iba a visitar los castillos de Hiroshima, Nagano y Osaka me hubiese ido a ver los monos, mier**!!!!!
Me gusta mucho tu blog, hace ya bastante que te leo, pero aún no había comentado nada, lo siento!!!!!!!!
Ahhhhh, felicidades por haber aprobado tu examen de japonés.
Por cierto, con un poquito de suerte, (y si me conceden el visado????), el próximo año estaré por allí estudiando un poquito de japonés. A ver si podemos quedar algún diita.
Taluego, y saluditos desde El Puerto de Santa María
shinigami: Pues bienvenido a mi blog y gracias por leerme. Y ánimo con el japonés (me lo deseo también a mí, je, je)