De turismo por Ise y Toba. Tercera parte: Futami Ga Ura
Este post es continuación de De turismo por Ise y Toba. Primera parte: visita al Naiku y De turismo por Ise y Toba. Segunda parte: los barrios de Edo, visita al Geku, ryokan en Ise.
Tras mi primera noche en Ise, estaba hambrienta y bajé a desayunar ya que el día siguiente lo había reservado. Aunque tenían un comedor de estilo japonés (con mesas bajas y cojines en el suelo de tatami) me colocaron en una especie de sala central donde también había otra pareja de extranjeros jóvenes (chico-chica). Este desayuno no me gustó demasiado pues era demasiado vegetariano para mi gusto: tortilla con acelgas, variado de setas y verduras, un mini trozo de pescado, tsukemono (verduras encurtidas), arroz integral, sopa de miso y nori (el alga japonesa más famosa). El nori no nos gustaba a ninguno de los que allí estábamos desayunando. Además el chico pidió que no le pusieran sopa de miso pues no le gustaba. Fuimos los "gaijines" raritos, je, je. Además nos pusieron un té verde para beber y un postre con una especie de gelatina blanca y negra. Más tarde la señora (tal vez viendo nuestros gustos raros) nos sirvió unos trozos de tomate crudo de huerta:

Tras el "opíparo" desayuno emprendí mi segundo día por la zona de Toba y me dirigí en tren hacia Futami ga Ura famosa por las rocas Meoto, las famosas rocas sintoístas del matrimonio que representan la unión y el amor entre la pareja. El tren conservaba un cierto sabor antiguo que no tienen ya los trenes de Tokyo:

Futami Ga Ura es también, por tanto, un importante centro de culto del sintoísmo que, como ya sabéis, está muy vinculado a la naturaleza. Como todos los lugares shinto, los torii tienen una presencia especial y en la propia entrada del pueblo tienen una reproducción grande de uno, que hace un interesante contraste con el moderno edificio de la estación:

Este pequeño pueblo resultó encantador y muy tradicional. Por ejemplo, conserva una costumbre que en Tokyo está desapareciendo debido a que se pierden algunos de los valores tradicionales. Se trata de los puestos de frutas y verduras sin sueños. Un pequeño agricultor instala una pequeña caseta con sus frutas y verduras, coloca carteles con el precio, deja una hucha y abandona el lugar. Se confía enormemente en la buena voluntad de las personas, en que pagarán y no se llevarán el género sin abonar el precio. En Tokyo también había muchos de estos puestos, pero cada vez más gente coge las frutas o las verduras pero después no paga:

Las casas del pueblo son japonesas tradicionales:


Tras un agradable paseo (aunque bajo un sol algo abrasador) de unos 10 minutos se llega a la zona de las rocas Meoto:


Y acercándonos un poco, ya vemos las famosas rocas unidas por la cuerda:

En el recinto de la entrada hay varis torii más así como lugares para lavarse y purificarse las manos.

Una de estas fuentes está mucho más adornada que otras que había visto antes, lo que me llamó la atención ya que se sale de la típica sencillez sintoísta. AQuí están esculpidas unas ranas, otro de los símbolos del lugar, ya que hay otras rocas que parece que tienen la forma de estos animales:

Como en todos los templos y santuarios existen las famosas tablillas de madera donde escribir nuestros deseos y yo escribí en una de ellas para pedir mi propio deseo y la colgué. ¿La encontráis?

Y avanzando un poco más, por fin se pueden ver las rocas en todo su esplendor:


Pedí a una parejita que me hiciera una foto con las rocas de fondo pero no debieron (o no se atrevieron) saber cómo decirme que me moviera, porque tapo una entera:

Un poco mas tarde tuve la suerte de ver a unos japoneses que estaban cambiando una parte de los amarres de las cuerdas (pero no todas, pues esto sólo se hace dos veces al año, en una ceremonia especial que congrega a miles de fieles y turistas):

Y cerca de éstas, podemos observar las rocas de las ranas (una encima de la otra):

En el otro extremo del lugar hay un bonito puente:

Toda la región de Ise es famosa por su pescado y marisco. Por eso, en este pueblo hay numerosos puestos y tiendas donde cocinan a la parrilla ostras, vieiras y otros productos del mar:

Y para probar la gastronomía típica del lugar fui a un restaurante típico japonés (de tatami y en el que se come sentado en el suelo) con unos grandes ventanales desde los que se ve el mar y también se alcanza a observar un poco las rocas Meoto:


Me pedí un menú de gambas y pescado que consistía en:
- Tsukemono
- Dos grandes gambas rebozadas
- Un pescadito asado delicioso
- Un platito con sashimi variado
- Sopa de miso con almejas
- Un bol de arroz con algo rosa por encima que estaba bastante tico.
Y para beber podíamos coger té verde libremente, lo que no es tan habitual ya que lo que ofrecen normalmente es té oolong (uron cha) y té de cereales (mugi cha).

Y hasta aquí la primera parte del segundo día. En breve, os relataré mi llegada a Toba donde cumpliría otro de mis sueños.
Así que CONTINUARÁ
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nacho dijo
Veo que lo de los medios de transporte antiguos se mantiene también en otras areas de Japón, se ven antiguos pero inmaculadamente límpios y cuidados. ^^
y que afición tienen los japoneses a buscarles "parecidos" a las piedras haha que graciosas ranas.
Las casas de madera son preciosas, si no fuese por el gran tendido eléctrico podría pasar por una foto de época. :)
Un saludo!
26 Agosto 2007 | 12:35 PM